Clases

El Objetivo

Hay quien dice que cualquiera puede hacer música… y, en cierta manera, estoy de acuerdo.

Salvo personas específicamente discapacitadas, casi todos podemos hacer ritmo con nuestro cuerpo o entonar una melodía con nuestra voz, pero se requieren ciertos conocimientos y habilidades –más o menos entrenadas- para que esa música suene bien, emocione, haga soñar… y todavía más si queremos hacerlo a través de un instrumento externo a nosotros.

Si has decidido aprender o progresar en lo que ya sabes, es porque tienes un sueño, un objetivo… ¡TU objetivo!

Y ese objetivo… ¿Cuál es?… ¿Tocar versiones?, ¿Hacer tributo de alguna banda?, ¿Componer tu propia música?…
¿Guitarrista virtuos@?…

¡No te dejes engañar!, aprender música y tocar bien cualquier instrumento y en poco tiempo, es fácil…
pero solo para algunos afortunados que poseen el “don”; para el resto es un proceso más costoso.

 

Mi objetivo es ayudarte a conseguir el tuyo

 

Los Requisitos

Para mí, un músico es… una persona que hace música… así de simple.
Da igual el apellido -aficionado, profesional, semi-profesional, artista, famoso, estrella, etc.-, lo único importante es el verdadero interés por hacerlo, sean cual sean las circunstancias.

Si para ti la música es una más entre tus aficiones y lo que quieres es aprender a tocar unas cuantas canciones de moda o que te gusten, usando los acordes de acompañamiento habituales, no hay ningún problema, pero quizás te resulten más interesantes y económicas otras alternativas (asociaciones culturales, Casa de la Cultura en tu localidad, amig@s que ya sepan algo, Internet, etc.)

En cualquier caso y si, después de una toma de contacto, concertamos las clases, el horario que acordemos deberemos respetarlo y si surge un imprevisto importante para cancelar una clase, intentaremos comunicárnoslo lo antes posible para poder reestructurar ese día de la manera más adecuada.

 

Lo que cuenta no es ni el método ni los materiales; es el tiempo que dedicamos para que, juntos, avancemos en la música. Mi tiempo, como el tuyo, es ORO. ¡¡ Aprovechémoslo !!

 

Conocimiento vs Habilidad

He observado, a lo largo de los años, que muchas personas se obsesionan sobre todo con la velocidad, con la rapidez en la ejecución, con el artificio más que con el contenido;
persiguen llegar a ser “una máquina” a la hora de ejecutar un solo y poder tocar cien notas por segundo…

¡De acuerdo!, el virtuosismo es la máxima herramienta de expresión, pero no un fin en sí mismo.

Algunos intérpretes, que llegan a ser excelentes técnicamente, se encuentran con un “muro” después de llevar tiempo tocando, notan que se han estancado y que no hacen más que repetir lo mismo una y otra vez…
¡Sienten que NO AVANZAN!…

¿El problema?… mucha práctica en la técnica/velocidad instrumental haciendo escalas o repitiendo “clichés”… y pocas ideas musicales frescas e imaginativas

 

Mi conclusión: primero está la música, en la imaginación, en el oído y la garganta, en el corazón… y acto seguido, se estudia la técnica que la lleva al instrumento, no al revés

 

El Método (no… no es la peli… )

Existen muchos métodos para aprender música y guitarra… cada vez más…
Hay muchos más músicos y guitarristas que métodos…
Sin embargo, hay menos músicos y guitarristas que saben aplicar un método para enseñar a otros lo que saben… o lo que los otros quieren aprender.

Hablando sobre esto último, no creo que la mejor propuesta sea enseñarte a tocar solamente la música que a ti te gusta; eso suele ser “pan para hoy y hambre para mañana”.

Una de las mejores aportaciones que un buen profesor puede hacer, es facilitarte la escucha y el análisis de otras músicas, otros géneros, otros artistas que no conozcas y que puedan resultar interesantes para expandir tu mundo musical.

Claro que, si yo no he escuchado a gente como Luis Salinas, Andrew York, Herbie Hancock o Frank Gambale, difícilmente te los podré recomendar.

Por otra parte, la experiencia como músico profesional no significa experiencia docente, ni está en relación directamente proporcional. Cualidades como paciencia, metodología estructurada y progresiva, flexibilidad, adaptación, psicología, fluidez comunicativa, ciertas dotes de improvisación ante situaciones inesperadas…, son las básicas que todo instructor debe tener y quizás la más importante… saber escuchar.

Bien, creo tener la dosis suficiente de cada uno de estos ingredientes como para afianzar tu progreso, pero…

¡OJO!… el TRABAJO, lo pones TÚ… YO, solo te sirvo de GUÍA

No lo olvides.

Los pilares del método

  • Entrenamiento auditivo

¿Eres capaz de entonar -no digo cantar- la escala menor natural, tú sol@, a partir de un tono cualquiera?…
¿Sí?… ¡fenomenal!… ¿No?… bueno, pues tenemos tarea, ya que es uno de los aspectos que todo buen músico o aspirante a serlo debe conseguir.

Salvo discapacidad, cualquiera puede entrenar y mejorar el llamado oído “relativo”, es decir la capacidad de entonar y reconocer intervalos, cualidad de acordes y progresiones desde un tono de partida, aunque no sepamos de cual se trata.

Su dominio nos va a permitir llevar al instrumento de manera fiable -y sin la habitual técnica de “prueba-error” o la trampa del esquema visual-, cualquier melodía que escuchemos, tanto sea tocada por otros o imaginada por nosotros. En esto último se basa la verdadera improvisación.

  • Lenguaje musical/Teoría/Armonía

Imagina que quieres hacer un artículo o un relato corto en inglés; ¿deberías saber leer y escribir algo en ese idioma?…

Contestación lógica: ¡¡Por supuesto!!
(excluimos los traductores automáticos de Google y mecanismos similares, ¿te parece?)

Ahora imagina que quieres componer una canción; ¿deberías saber leer y escribir algo en el idioma musical?…
Contesta tú mism@…

Si vas a hacer música tu sol@, ¡vale!, no es necesario, aunque un mínimo conocimiento te dará más satisfacción y te hará sentir que progresas mejor

Si vas a hacer música con otras personas, es conveniente un cierto bagaje -al menos básico- de lenguaje musical, teoría y armonía

Si pretendes dedicarte profesional o semi-profesionalmente, el dominio de las materias anteriores es obligado y cuanto más profundo, mejor.

 

Los otros dos pilares son: la Técnica instrumental en la guitarra y el Repertorio.

Para ver más detalles sobre ellos, consulta la página “Guitarra” y sub-páginas dependientes.

 

 La Oferta

  • Clases Individuales y Colectivas
  • Cursos por nivel (Iniciación, Elemental, Intermedio, Avanzado)
  • Módulos temáticos (Tonalidad, Escala Mayor y sus modos, Triadas, Cuatriadas, Improvisación, etc.)
  • Seminarios

 

El Registro como Alumno

Una vez acordadas las clases, te registras en la web (pestaña “Área Alumnos”) y en el mismo día serás dad@ de alta como alumn@.

A partir de ese momento, podrás entrar en el “Área Alumnos” para descargarte los contenidos que vayas necesitando para el desarrollo de las clases.

 

Para más información, consulta la página “Contacto

 

Un deseo

 

¡¡Que disfrutes aprendiendo, tanto como yo enseñando!!

 

Arden mis dedos